Por
Héctor Farina
Recordando al "Oreja"
- 25.02.2003
En 1964 había que llegar a la cancha muy temprano. Tres partidos conformaban el menú del domingo: Tercera, Reserva y Primera. Muchos de los que estaban acostumbrados a caer cuando promediaba el segundo tiempo de la reserva se vieron en la necesidad de cambiar de hábito. La tercera de Central era cada domingo un verdadero show de fútbol. Algunos optaban por ir a verla y volverse a sus casas. Con algunas escasas modificaciones, a lo largo de todo el año formó con Carnevali; Pascuttini y Aínza; Hipólito, Raimondo y Muñiz; Sello, Pignani, Poy, Palma y Giribet. Creo que sólo Sello no alcanzó a jugar ningún partido en la primera canalla. Muchos fueron figuras en los equipos de la institución, y otros llegaron a integrar la selección nacional.
Uno de los más destacados de aquella recordada tercera que se consagró campeona dando espectáculos era Luis Alberto Giribet, el Oreja Giribet.
Wing izquierdo (como se decía), zurdo, muy veloz, y de poderoso remate debutó en primera con nuestra camiseta el 15 de Mayo de 1966 contra Gimnasia y Esgrima La Plata dirigido por Manuel Giudice. Alternó en esa posición durante ese año con Enzo Gennoni y el Bocha Bielli, y a partir de 1967 el técnico Miguel Ignomiriello lo confirmó como titular indiscutido en la punta izquierda, corriendo a Gennoni a la derecha y ubicando a Bielli como enlace con los delanteros.
El equipo de ese año constituyó un verdadero boom tanto en el campeonato Metropolitano como en el Nacional, y peleó la punta hasta el final de ambos torneos.
Con desborde y goles el Oreja pronto se convirtió en una de las grandes figuras del equipo. En la suma de los ambos certámenes consiguió 6 goles, convirtiéndose en una pesadilla para las defensas rivales por su notable velocidad, la precisión de sus centros, y la potencia y dirección de su remate.
Había anotado 2 goles durante las primeras fechas del Metropolitano de 1968 cuando una inoportuna lesión le hizo perder la titularidad en la primera ante la irrupción del Chango Gramajo y de Hijitus Gómez, aunque para suerte de Central, entre ambos lograron 13 tantos durante ese campeonato. Pero retornó al primer equipo en el Nacional de ese año, logrando en ese torneo 6 anotaciones, constituyéndose en figura, y asumiendo la responsabilidad de ejecutar los penales.
Pretendido por varias instituciones fue finalmente transferido a principios del año siguiente a Huracán, donde cumplió excelentes actuaciones, logrando en tres temporadas 51 goles, llegando a vestir la casaca nacional en un encuentro ante Uruguay en el Estadio Centenario en 1970, y anotando el tanto albiceleste.
Hacia fines de 1971 emigró al fútbol mexicano retornando a la Argentina a principios de 1973 para sumarse a su querido Central. Integró entonces un plantel excepcional que se coronó por segunda vez Campeón Nacional, alternando la titularidad con Daniel Aricó, y logrando en la suma de los dos campeonatos de ese año otros 4 tantos. Puede decirse que en su último partido con nuestra camiseta, la noche de la coronación en el Monumental ante San Lorenzo, dejó su corazón canalla en la cancha.
Pero la llegada de Marito Kempes en 1974 le otorgaba muy pocas chances en el equipo, por lo que aceptó ser transferido a Independiente, donde se desempeñó durante dos temporadas, marcando 15 goles, e integrando los planteles del Rojo que obtuvieron dos Copas Libertadores de América.
Hacia fines de 1975 emigró nuevamente al fútbol mexicano para finalizar su carrera en el país azteca.
Como síntesis del paso de Luis Alberto Giribet por nuestra institución debemos decir que en primera división vistió en 79 ocasiones la camiseta canalla, anotando 18 goles, muchos de ellos muy importantes porque significaron puntos sumados por Central. A mi criterio, los más trascendentes fueron los dos anotados de visitante ante Kimberley de Mar del Plata, el 28 de Octubre de 1973, porque contribuyeron a lograr una victoria fundamental para alcanzar la clasificación para las finales del Nacional de ese año, que luego nos tendría como campeones.
El Oreja Giribet, un gran hincha de Central. Un producto del semillero canalla, que como jugador nos dio enormes satisfacciones.